Borja Monclús

Natural de Fraga (Huesca), creció en un pequeño pueblo cercano a Lleida, a orillas del río Segre.  Su padre, médico de medicina general y apasionado del cine y la fotografía, le inculcó en su tierna infancia el amor por el séptimo arte, y aunque en un principio no le hizo mucho caso, poco a poco fue calando en él la afición por la fotografía en movimiento. Quedó impactado por la versión de Francis Ford Coppola de Drácula, y desde aquel entonces todo lo que rodea al cine pasó a engrosar una parte preponderante de su vida. Pese a la clara oposición de sus padres, estudió Comunicación Audiovisual en la Universitat Autònoma de Barcelona, donde acabó por formarse como artista creativo. Se mudó a Zaragoza, donde empezó a trabajar en el sector de la exhibición cinematográfica, y es ahí donde conoció al que es su socio y parte integrante en esta ardua y competitiva empresa de la escritura creativa audiovisual. Los Monty Phyton, Robert Zemeckis, Stanley Kubrick o Woody Allen son algunos de los exponentes cinematográficos que más le han influenciado hasta la fecha, pero sin renunciar a un estilo propio y característico.