Borja Monclús

Nacido circunstancialmente en Fraga, provincia de Huesca, los médicos no le daban mucha esperanza de vida, pero se aferró a ella y sobrevivió azarosamente en un pequeño y pintoresco pueblo cercano a Lleida. Allí comenzó a tomar conciencia de su talento y cualidades innatas, haciendo fotografías naturalistas de los lugareños y leyendo a los clásicos de la literatura occidental. El séptimo arte no le llamó la atención hasta que visionó el filme de Drácula versionado por Coppola. Desde aquel entonces decidió que se dedicaría a dignificar todo lo que rodea a la fotografía en movimiento. Ante la clara oposición de sus padres, los cuales ejercían una gran presión sobre sus espaldas, huyó a Barcelona y estudió Comunicación Audiovisual, experiencia que le abrió los ojos y le puso en contacto con la alta cultura audiovisual imperante. Se trasladó a Zaragoza, donde comenzó a trabajar en la exhibición cinematográfica, conociendo al que sería su compañero creativo en este duro y difícil mundo audiovisual. Park Chan-Wook, Won Kar-Wai. Paul Thomas Anderson o Spike Jonze son algunos de los exponentes que más le han influenciado hasta la fecha.